Por primera vez desde su hechura en 2002, el Santísimo Cristo de las Cinco Llagas incorpora potencias junto a la corona de espinas, destacando su divinidad y realeza incluso en la Pasión. Este cambio, aprobado por la Hermandad de la Trinidad en su Cabildo General del 12 de enero de 2025, reafirma la presencia de ambos atributos en su iconografía.
Las potencias, símbolo de la gracia y la omnipotencia de Cristo, reflejan su triple condición de Profeta, Sacerdote y Rey, mientras que la corona de espinas representa tanto su sufrimiento como su victoria sobre el pecado. La combinación de ambos refuerza la idea teológica de que Cristo es siempre Dios, incluso en su máximo padecimiento.
Este nuevo planteamiento iconográfico no es solo una evolución estética, sino una declaración de fe que subraya la unión de la gloria y el sacrificio en la imagen del Cristo de las Cinco Llagas.