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Barbate

La fuerza de voluntad

Con el cambio de estación queremos iniciar los cambios rápidos en nuestros cuerpos para poder lucir como nuestra sociedad nos impone...

Publicado: 20/05/2024 ·
18:48
· Actualizado: 20/05/2024 · 18:48
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Tal como dice Lady Whistledown, ahora que está de vuelta, queridos lectores… Hoy quiero hablaros de la fuerza de voluntad que seguro trae por la calle de la amargura a más personas de las que imaginamos.

Vamos a iniciar con algunos ejemplos en los que la fuerza de voluntad debería de aparecer, como, por ejemplo, no echarte más patatas cuando te acabes las del plato, levantarte para ir al gimnasio, una segunda ronda de cócteles, ir a una reunión que no te apetece, ir de visita o inclusive no gastarte todo el dinero del mes aun sabiendo que te quedas sin nada. Podríamos seguir con un sinfín de acciones de nuestro día a día, pero no tendríamos espacio.

La fuerza de voluntad es la capacidad de resistir las tentaciones a corto plazo para cumplir con las metas de largo plazo. Ahí también entra la capacidad de razonamiento y de resistencia de cada uno de nosotr@s, además de entrar en juego el tipo de decisión a tomar pues no es lo mismo una decisión sobre una acción positiva que me apetece porque tengo una motivación intrínseca (porque quiero hacerlo), que una acción negativa que por más que lo intento, no logro que me guste.

En los años 90, la fuerza de voluntad se establecía como un recurso que se agotaba y era limitado, es decir, que se desgastaba con su uso y no se “recargaba”, ya que tomar una decisión nos obliga a utilizar recursos cognitivos de manera continuada. En cambio, en la actualidad la concebimos como una cualidad del ser humano que podemos entrenar y mantener bajo control por medio de creencias y actitudes hasta lograr convertir dicha acción en un hábito, ya que en el momento que se convierte en un hábito los recursos cognitivos utilizados no son los mismos al tener automatizada la acción. Además, también debemos tener en cuenta el factor de la motivación en la acción. Toda actividad a realizar depende de nosotr@s mism@s. Todo está bajo nuestro control por lo que además de la motivación es de vital importancia, entender el autocontrol como parte implícita de la fuerza de voluntad de cada persona.

¿Por qué hablamos de ello ahora?  Con el cambio de estación queremos iniciar los cambios rápidos en nuestros cuerpos para poder lucir como nuestra sociedad nos impone de manera explícita y, por ello, la operación bikini cada vez tiene más afiliad@s. Así que, la fuerza de voluntad de este artículo va a ir por ahí: los pasos a seguir para comer de manera saludable en un ambiente donde hay opciones poco saludables y tentadoras donde resistir la tentación te lleva a un agotamiento que hace que tu fuerza de voluntad se desgaste.

¿Qué hacer para conseguir unos hábitos saludables con a la comida?

1. Deseo: Tengo el deseo de querer cambiar mis hábitos para lograr mi meta (sea cual sea dicha meta con la comida pues no siempre debe ir en relación a la pérdida de peso) 2. Decisión y determinación: Ya tengo el deseo y, además, he dado un paso al frente para lograrlo. Atrás quedaron las palabras para abrir camino a las acciones para conseguirlo. 3. Disciplina hasta conseguir que nuestras decisiones se conviertan en un hábito y de esa manera la toma de decisiones desaparecerá. 4. Mantén tu creencia firme. Establece metas reales y crea un plan de anticipación para cuando aparezca la tentación de sucumbir.

Si estás en un momento de tu vida en el que quieres conseguir cualquier cosa que sea beneficioso para tu día a día, inicia el deseo, establece la decisión, crea las acciones y lógralo. Sea cual sea, eso no importa, pues lo único que importa es que tú seas consciente, que tú lo creas y que tú te mentalices de que lo lograrás pues en tu mente sólo estáis tus pensamientos y tú y ahí quién tiene el control siempre eres tú. 

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